HUELVA.
Pretendían dar un toque de atención a la Diputación de Huelva,
organismo del que depende el Consorcio Provincial Contra Incendios y
Salvamentos, y hacer llegar a la población "la precariedad" del
servicio. Y lo consiguieron. El 80 por ciento de la plantilla de los
bomberos del Consorcio Provincial secundó ayer la manifestación
convocada por las organizaciones sindicales CSI-CSIF y CCOO (integrantes
de la junta de personal) para denunciar en la calle el déficit de
plantilla (dos únicos efectivos por turno en cada parque de bomberos de
la provincia) y la falta de medios (un parque móvil deteriorado que
continúa a la espera de su renovación y unas instalaciones que están a
sólo un paso de la ruina en la mayor parte de los casos).

A MANGERAZOS. Los
bomberos, ayer en la Gran Vía.
La
protesta tuvo sello propio. Durante cerca de tres horas, los bomberos del
Consorcio, apoyados por un vehículo, recorrieron la ciudad desde la sede
del Gobierno andaluz -en la calle Sanlúcar de Barrameda-hasta la del máximo
organismo provincial, vertieron espuma y llegaron a hacer una barbacoa a
las puertas de la Diputación, donde hicieron entrega de un escrito
demandando soluciones a la situación del servicio.
Antes,
hicieron lo mismo en la Junta de Andalucía, a la que, por primera vez
desde que estalló el conflicto, han solicitado su intervención ante
"la gravedad y la extremadamente deficiente situación del
servicio" mediante un escrito dirigido directamente a la consejera de
Gobernación, Evangelina Naranjo.
Después
de dos semanas de actos reivindicativos y protestas, la plantilla va a
hacer un paréntesis en el calendario de movilizaciones a la espera de
que, desde el ámbito político, se dé una solución definitiva y
"no papel mojado" como ha sido hasta el momento el Plan Director
aprobado en 2004, remarcó el presidente de la junta de personal, Carlos
Blanco.
Mientras,
desde la Diputación se sigue hablando de diálogo. El presidente del
Consorcio, José Villa, subrayó de nuevo en un comunicado la necesidad de
constituir una mesa de trabajo entre la Presidencia y los representantes
de los trabajadores, y recordó que la Presidenciatiene "un aval en
materia de diálogo" en la firma del convenio colectivo que aún
sigue vigente, que supondrá -dijo- mejoras para la plantilla, incluidas
las económicas.