RIO
GRANDE.- El lamentable episodio inició a las 09:35 de la mañana de ayer
cuando la vivienda ubicada en la calle Cámpora 232 comenzó a
incendiarse; mientras en el interior cinco chiquitos dormían sin la
custodia de alguna persona mayor.
Allí vive Fabiola Serón Vargas junto a sus hijos: Araceli Aguilar de 3 años,
Juan de 5, Jesica de 7, Daniel de 15 y Sebastián de 16, cuando el fuego
se apoderó de su casa y en minutos estuvo envuelta en llamas.
Arribaron dos dotaciones de bomberos, Voluntarios y Policías, quienes
junto a personal policial del Comando y de Defensa Civil Municipal
trabajaron denodadamente para combatir las llamas, ante los gritos
desgarradores de las vecinas quienes alertaban que dentro de la casa
estaban los menores durmiendo.
Así pasaron los segundos y finalmente luego de más de 20 minutos de
arrojar agua el ígneo pudo ser controlado por los servidores públicos.
Esos fueron los momentos más dramático de lo ocurrido, cuando los
bomberos empezaron a hallar a los chicos en sus respectivas camas,
asfixiados a raíz del monóxido de carbono aspirado y además con severas
quemaduras internas en las vías del tracto respiratorio. Ante la
desesperación comenzaron a llamar a la ambulancia que no llegaba;
mientras los bomberos realizaban tareas de reanimación cardiopulmonar en
la vereda, incluyendo respiración boca a boca, pero ninguno de los
menores despertaba, inclusive la niña Jesica de 7 años hizo un paro
cardiorespiratorio en el lugar y llegó en estado de coma al hospital.
Lo cierto fue que la ambulancia nunca llegó al lugar y los menores
debieron ser trasladados en varios patrulleros porque continuaban con vida
y los uniformados se desesperaron ante la ausencia de la unidad
asistencial.
Llegan los heridos al hospital
Cuando los cinco chicos heridos arribaron al hospital, de inmediato se
dispuso un operativo especial que incluyó la totalidad del personal de
pediatría para la asistencia de los lesionados.
El director, Dr. Luis Quevedo, de manera muy acertada, la primera medida
que adoptó ante semejante emergencia fue suspender la atención en
consultorios y de esta manera liberar la totalidad de los pediatras,
quienes conformaron un grupo humano importante a la hora de asistir a los
heridos que presentaban distintos cuadros.
Luego comenzaron a evaluar la posibilidad de derivar a dos de ellos y en
horas de la tarde así se hizo.
El gobernador Hugo Cóccaro inmediatamente se puso a disposición de la
familia y envió en contados minutos el Lear Jet para trasladar a Buenos
Aires a uno de los niños quien estaba más grave y el Gobierno de la
provincia de Santa Cruz envió otra aeronave colaborando con esta terrible
desgracia.
Ya cerca de las 17:00, Araceli de 3 años y su hermanito Juan de 5 fueron
conducidos al aeropuerto donde embarcaron en las aeronaves y partieron
rumbo a la Capital Federal donde fueron internados en el Sanatorio Quilmes
que presenta mayor complejidad, dado que Río Grande no tiene terapia
intensiva infantil y en Ushuaia la capacidad de ésta área no podía
soportar esta emergencia.
Los niños están graves
Según confirmaron las autoridades desde el hospital, la más comprometida
es Jesica de 7 años quien sufrió tres paros cardiorespiratorios y
severas lesiones neurológicas que podrían ser irreversibles.
En tanto la otra menor, Araceli, fue la primera en ser derivada porque su
estado de salud era muy comprometido, había sufrido la asfixia propia de
haber inhalado monóxido de carbono y quemaduras en el tracto
respiratorio, durante el incendio.
Lo mismo le pasó a su hermano Juan quien también fue derivado a ese
centro de mayor complejidad para recibir una mejor atención. Finalmente
informamos que en Río Grande los niños Daniel y Sebastián son asistidos
en terapia intensiva debido a su peso corporal, dado que ya cuentan con 15
y 16 años respectivamente, por lo que hasta el momento no será necesaria
su derivación.
Barbero felicitó a los bomberos
El jefe de la Policía de la provincia, comisario general Roberto Barbero,
felicitó el accionar de los efectivos de la Policía quienes
intervinieron en el rescate de estos cinco niños durante el incendio en
la vivienda de calle Cámpora.
«Realmente han actuado en forma brillante», manifestó, al destacar la
intervención de los Bomberos de Policía y patrulleros del Comando de
Operaciones, quienes lograron trasladar con vida a los cinco chicos que
estaban en el interior de una casa envuelta en llamas. Barbero calificó
como «excelente y brillante» la participación del personal policial y
destacó que, «a riesgo de su propia vida», los bomberos ingresaron con
sus nuevos equipos autónomos de respiración y rescataron a los niños;
para luego atenderlos en el lugar y en los patrulleros con los que fueron
trasladados hacia el Hospital Regional de Río Grande.
¿Qué pasó con la ambulancia?
La ambulancia no concurrió al lugar del incendio para asistir a los
chicos heridos y ello causó indignación en los vecinos de la ciudad
porque cuando ya todos los chiquitos habían sido llevados en patrulleros
al nosocomio, la unidad asistencial llegó, después de más de 25 minutos
de espera.
Aquí se produjo un intento de agresión para con los trabajadores del
hospital quienes fueron insultados por los vecinos, los cuales, aún
llorando lo sucedido, vieron cómo esta importante ayuda no arribó nunca
a la calle Cámpora.
El director del hospital, Dr. Luis Quevedo, dio su explicación de los
hechos porque, según dijo, ellos la primera llamada la recibieron recién
alrededor de las 09:50.
«Después que asistimos a los chicos y cuando terminó todo el tema
comenzamos a averiguar qué pasó y a nosotros la primera llamada que
entra es a las 09:50, esto se puede comprobar a través del identificador
de llamadas; a las 09:53, según nuestros registros, la ambulancia se había
ido con un pediatra y una enfermera y entre que fue y volvió demoró 7
minutos pero los chicos ya habían sido trasladados por el personal de la
Policía; no puedo decir que se avisó tarde al hospital, nosotros
hablamos con los integrantes de Defensa Civil Provincial e iniciaremos una
investigación sobre lo que pasó», expresó.
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