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Incendio en edificio de
Tucumán - Argentina
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CONVULSION
EN UNA CUADRA POBLADA POR NUMEROSOS COMERCIOS, UNA MEDICINA PREPAGA Y UN
COLEGIO en Tucumán
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Otro
incendio en el centro en cuatro días
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El
cortocircuito en un electrodoméstico en un departamento de Laprida al 200
habría causado el siniestro. Los habitantes de cinco pisos fueron
evacuados. Sólo hubo daños materiales.
Las personas que caminaban por Laprida al 200 notaron que la capa de humo
era excesiva para el movimiento de vehículos propio de esa hora -las
13.40-. Cuando observaron en forma detenida, vieron que del quinto piso
del edificio, ubicado al lado de una empresa de medicina prepaga, salía
gran cantidad de humo, junto con llamas. Los bomberos fueron llamados de
inmediato para conjurar el segundo incendio en cuatro días en el
microcentro.
Los primeros en reaccionar fueron Juan Basualdo, Pedro Orquera y Andrés
Abregú, efectivos de Patrulla Urbana que recorrían la cuadra a esa hora.
Con decisión, ingresaron al inmueble y avisaron a los propietarios. Todos
salieron en forma ordenada, excepto la familia Igarza, que ocupaba un
departamento del quinto piso.
“No podría decir a cuántos sacamos. Creo que fueron diez”, afirmó
el primero.
Los policías forzaron la puerta y lograron sacar a un matrimonio de edad
avanzada, una joven embarazada y un niño. Los cuatro habían quedado
atrapados en el balcón, ya que el humo ocupó todo el living y no
pudieron salir a la vereda.
La cuadra había sido cortada. Los vehículos fueron desviados por
Mendoza. No hubo demasiadas complicaciones porque los numerosos comercios
de la cuadra habían cerrado. Sólo quedaban algunos alumnos del colegio
“Herman Hollerith”, que presenciaron la actuación de los bomberos.
Una autobomba se detuvo en el lugar, seguida por varias ambulancias que
trasladaron al hospital Centro de Salud a algunas personas intoxicadas con
humo.
Entre ellas figura el agente Abregú, uno de los efectivos que organizó
la salida del edificio céntrico.
La dotación, compuesta por Efraín Navarro, Manuel Ruiz, Diego
Villarreal, Sergio Rivero, Julio César Suárez y José Aira controló la
situación.
Según los expertos, la causa de este siniestro fue un falso contacto en
la toma a la que estaba conectada la heladera. La chispa llegó a un
elemento combustible. Las llamas provocaron daños materiales en la ropa y
algunos muebles de la familia Igarza.
El lunes pasado, una concesionaria de motos ubicada en 24 de Septiembre al
1.100 fue presa de las llamas, que alcanzaron 20 metros de altura. Los
vecinos llamaron al 100 para que lleguen los bomberos. Otro siniestro se
produjo anteanoche, en avenida Roca al 700
Un interno de la línea 18 sufrió un desperfecto mecánico que generó
humo. Trascendió que el chofer no contaba con matafuegos, por lo que tuvo
que pedir uno en un supermercado ubicado en esa cuadra, para sofocar el
principio de incendio.
Alerta máxima
Mario Alberto Endrizzi
mario.endrizzi@elsigloweb.com
Por ahora, la desgracia no se posó
en los inmuebles del microcentro afectados por las llamas en estas últimas
semanas. Pero los vecinos no deben esperar que Dios los cuide si ellos no
son los primeros en ayudarse.
Los integrantes de cada propiedad horizontal deben cambiar su mentalidad.
No es un ruego, sino un derecho, exigir a los administradores de edificios
explicaciones sobre el funcionamiento de matafuegos, conexiones de
electricidad y gas
y salidas de emergencia, entre otros aspectos básicos de seguridad.
Defensa Civil municipal y provincial no debe bajar la guardia. Además de
los simulacros de evacuación en escuelas y reparticiones públicas, el
control en los edificios debe ser constante y sin ánimo recaudatorio (sea
por coima o multa).
Los bomberos son el rostro visible de estos hechos. Todos observamos su
valor y predisposición para ayudar a las víctimas, sin hacer caso a la
precariedad de elementos para desarrollar su labor. Ojalá no sean
utilizados para mostrar la buena imagen de la Policía y que esos elogios
se traduzcan en equipamiento y capacitación.
Las autoridades tienen la palabra, pero no es menor la responsabilidad de
la comunidad para prevenir desgracias.
La seguridad empieza desde la educación en la casa, sigue con el medio en
que uno vive y continúa con peticiones al funcionario encargado.
Con esa actitud, se evitará que ardan la ciudad y la provincia.
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