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Los
mapas mundiales de incendios ya están disponibles en línea casi en tiempo real
“El atlas es un
recurso excelente que nos ofrece una perspectiva del planeta antes imposible de
obtener, y que sin duda permitirá a los ecologistas resolver interrogantes
nuevos y antiguos acerca del papel que desempeña el fuego en la estructuración
de la naturaleza”, indicó Matt Fitzpatrick, del departamento de Ecología y
Biología Evolutiva de la Universidad de Tennessee. Anualmente
se queman más de 50 millones de hectáreas de bosques, y esos incendios ejercen
un impacto importante en la contaminación atmosférica mundial. La biomasa
quemada contribuye a la generación de gases de efecto invernadero, como el anhídrido
carbónico, en todo el planeta. En el decenio pasado los investigadores
comprendieron la importancia de registrar los datos de dicho ciclo. De hecho,
actualmente los datos del WFA se consultan de manera mayoritaria para estudios
atmosféricos. La cuantificación del fuego es
importante para el estudio constante del cambio climático. Por ejemplo, en 1998
el fenómeno de El Niño contribuyó a la aparición de incendios a través de
Borneo que emitieron hasta 2.500 millones de toneladas de carbono a la atmósfera,
una suma equivalente a todas las emisiones de carbono en Europa de aquel año. Hay más de 200 usuarios
registrados que acceden al WFA. Los datos se utilizan en Europa, Asia, Norteamérica,
Suramérica, África y Australia para investigar la química atmosférica, los
cambios en el uso del suelo, la ecología del cambio global, la prevención y el
control de incendios y la meteorología. La Universidad de Harvard, la
Universidad de Toronto, el Centro Nacional para la Atmósfera y la NASA, entre
otras instituciones, han utilizado dichos datos para sus publicaciones sobre
investigación. Hasta la fecha hay más de 100 publicaciones científicas
basadas en los datos del WFA. Además de los mapas, se suministran datos de hora, fecha, longitud y latitud de los puntos donde se registran incendios. La base de datos abarca desde 1995 hasta el momento actual, aunque la cobertura anual total se inició en 1997. Los datos del WFA se basan en los
resultados obtenidos por el dispositivo ATSR (Along Track Scanning Radiometer)
instalado a bordo del satélite ERS-2 de la ESA, lanzado en 1995, y el AATSR
(Advanced Along Track Scanning Radiometer) del satélite Envisat de la ESA, que
se puso en órbita en 2002. Los dos sensores radiométricos
actúan como termómetros del cielo que miden la radiación térmica de
infrarrojos para determinar la temperatura de la superficie terrestre. Los
incendios se detectan con mayor facilidad en horas nocturnas, cuando la
superficie circundante es más fría. Los sensores ATSR/AATSR clasifican las
temperaturas superiores a 38,85 ºC (312 ºK) como incendios y son capaces de
detectar fuegos tan pequeños como las llamas de gas de las instalaciones
industriales, debido a su elevada temperatura. El WFA es un proyecto interno así como el Programa de Datos para Usuarios (DUP).
Incendio
en monte Calamita en la isla de Elba 1998 fotos ttp://www.esa.int/esaCP/SEMNJMV4QWD_Protecting_1.html ......................................................................................................................... |
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