Gran
incendio en depósito de Ringuelet
Fue
a la madrugada en un predio de 31 entre 512 y 513. Se inició en un depósito
clandestino donde se reciclaba plástico. No hubo que lamentar heridos. Doce
dotaciones de bomberos trabajaron durante catorce horas. Los vecinos se
autoevacuaron. Dos casas están con riesgo de derrumbe. Y una nube tóxica inundó
la ciudad.
ver
video
La
ciudad amaneció distinta. Con una densa columna de humo negro que inundó a
casi todos los barrios de la zona norte platense. El predio de una conocida
maderera de Hernández, donde funciona una planta de reciclaje de plástico,
ardió a la madrugada cuando todos dormían. Hubo doce autobombas de distintos
cuarteles que trabajaron durante más de trece horas, un vecindario entero en la
calle soportando el frío de la mañana envuelto en frazadas, decenas de
criaturas durmiendo en los autos y al menos dos casas con principio de derrumbe.
Hubo miedo. Sí. Y mucho pánico.

La primera explosión se sintió cerca de las 4 de la madrugada. No fue la única,
pero sí la más fuerte. Los habitantes de las seis casas que increíblemente
comparten la medianera con el galpón de 31 entre 512 y 513, donde hasta ayer
funcionaba una planta de reciclaje de plásticos supuestamente clandestina (ver
aparte), salieron disparados a la calle cuando vieron en el corazón del predio
una enorme llamarada que minutos después alcanzó los 4 metros de altura. Según
la versión de los empleados de la fábrica, donde trabajan más de treinta
personas, el foco ígneo se inició a raíz de una falla en una de las máquinas
recuperadoras que funciona a gas (la otra que había es eléctrica).
Si bien la actividad en el terreno que ocupa casi una manzana empieza a las 5 de
la madrugada, los voceros consultados por Trama Urbana reconocieron que las
maquinarias se ponen en marcha dos horas antes para que el cilindro que se
encarga de moler el plástico llegue a una temperatura óptima.

fotografia www.eldia.com.ar
La secuencia inicial
Al parecer, el sereno de la fábrica -cuya identidad no fue dada a conocer-
encendió los equipos y apenas unos segundos después una fuerte explosión
sacudió a todo el vecindario. Debido a la gran cantidad de elementos altamente
inflamables, que en su gran mayoría, estaban almacenados debajo de un enorme
tinglado, el fuego creció en cuestión de segundos. Cuando el incendio se tornó
incontrolable, llegó una dotación de Bomberos del cuartel de Los Hornos, a
cargo del teniente Esteban Mela.
La magnitud del siniestro motivó la colaboración de 11 dotaciones más, que
arribaron desde distintos lugares: La Plata, Gonnet, Villa Elisa, City Bell,
Ensenada y Berisso. Casi la totalidad de las autobombas disponibles en la región
fueron enviadas al predio, a fin de evitar una posible propagación de las
llamas a las casas linderas. También llegaron móviles de Defensa Civil,
Edelap, la dirección de Prevención Ecológica y Sustancias Peligrosas del
ministerio de Seguridad de la Provincia -a cargo del comisionado Patricio Liaños-,
Control Urbano, y de la secretaría de Política Ambiental.

Con los vecinos autoevacuados, los bomberos iniciaron las tareas de extinción
que demoraron más de cuatro horas. Cuando finalmente pudieron controlar el
fuego, iniciaron las tareas de enfriamiento y escombramiento que se extendieron
hasta las 7 de la tarde.
Daños totales
En cuanto a los daños, las fuentes evaluaron que fueron “totales”, y
destacaron que apenas pudo “salvarse un montículo de plástico que estaba al
descubierto en uno de los accesos a los depósitos”.
(Sigue en página 2)
Pero lo más grave estuvo relacionado con los gases tóxicos que desprendió el
plástico en su estado de combustión (con partículas de cianuro de hidrógeno).
De hecho, diez horas después de iniciado el siniestro y cuando todavía cinco
dotaciones de Bomberos trabajaban en el lugar, el olor continuaba siendo
insoportable.
Al respecto, un vocero de la dirección de Prevención Ecológica explicó que
“esta clase de plásticos se caracterizan por arder generando con rapidez
grandes cantidades de un humo muy denso y negruzco”. Resaltó además que
“el plástico, al tomar contacto con el fuego, genera productos mortales
derivados de la combustión, principalmente monóxido de carbono”. Si bien no
se animó a evaluar las consecuencias ambientales en la región, estimó que
“los gases son altamente tóxicos”, y detalló que la columna de humo que
inundó la ciudad puede haber desprendido “cianuro de hidrógeno (gas
altamente venenoso), cloruro de hidrógeno (ácido clorhídrico, gas muy
irritante) y fosgeno (se llama así al cloruro de carbonilo o cloruro de ácido,
un gas sumamente tóxico)”.
Pero eso no fue todo: dos casas sufrieron daños importantes en la construcción.
Aunque esa es otra historia
www.diariohoy.net130407
..........................................................................................................................