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VIAS
DE INGRESO AL ORGANISMO, PRIMEROS AUXILIOS Y EXPOSICIONES PELIGROSAS A
DIFERENTES COMPUESTOS. En
los laboratorios químicos y biológicos se manipulan constantemente sustancias
de diversas características, punto principal de la recopilación plasmada en
los puntos anteriores, con ese mismo objetivo es que se traducen en forma
seguida las distintas vías de exposición y penetración, del mismo modo se
acercan los potenciales peligros a las sustancias de uso frecuente con que se
puede encontrar el personal de respuesta en una intervención de ésta
naturaleza. EFECTOS
LOCALES EN
LA PIEL Las
sustancias químicas que atacan a la piel producen en ella enrojecimiento o
erupciones, dolor, hinchazón, ampollas o quemaduras graves. Las quemaduras
pueden ser análogas a las causadas por el fuego. Las
sustancias químicas irritantes producen picazón, sensación de quemadura o
dolor cuando entran en contacto por primera vez con la piel, pero no quemaduras
si se lava bien la superficie afectada. En cambio, pueden dar lugar a quemaduras
si el contacto es prolongado, por ejemplo en el caso de los sujetos que llevan
ropa contaminada durante varias horas. Algunas
sustancias químicas irritantes no producen ningún efecto las primeras veces
que entran en contacto con la piel, pero el contacto prolongado da lugar a
enrojecimiento o erupciones. Así ocurre, por ejemplo, tras el uso repetido de
un producto de limpieza doméstico. A
veces las personas se hacen sensibles a una sustancia química que utilizan con
frecuencia. Al principio no se observa ningún efecto pero al cabo de semanas o
meses pueden sufrir una erupción cada vez que la utilizan. Las
sustancias químicas corrosivas o cáusticas producen muy pronto quemaduras
dolorosas y pueden dar lugar a la aparición de ampollas y un color grisáceo o
parduzco, finalmente pueden causar la destrucción de la piel. EN
LOS OJOS Si
entran en contacto con los ojos, las sustancias irritantes o corrosivas pueden
provocar un dolor intenso. A veces se producen rápidamente quemaduras en la
superficie ocular, así como reacciones cicatrizales o incluso ceguera. El
paciente puede presentar enrojecimiento ocular y lagrimeo. Las personas
afectadas tienden a mantener los ojos cerrados y soportan mal la luz intensa. EN
EL INTESTINO Las
sustancias irritantes o corrosivas pueden producir lesiones en la boca y la
garganta o en la pared interna del intestino. Los sujetos afectados presentan
dolor abdominal, vómitos y diarrea. En el material vomitado y en las heces
puede haber sangre. En las quemaduras de la garganta puede aparecer, con gran
rapidez, una hinchazón localizada que impida respirar. EN
LAS VÍAS RESPIRATORIAS Y LOS PULMONES Algunos
gases y vapores pueden tener efectos irritantes en la nariz, la garganta y las vías
respiratorias superiores, provocando tos y ahogo. Otros
producen lesiones en los pulmones, dando lugar a que se acumule agua en su
interior. Esto puede suceder al poco tiempo de haberse inhalado la sustancia tóxica
o en un plazo de 48 horas. La acumulación de agua en los pulmones impide
respirar normalmente y puede crear una sensación de ahogo en la persona
afectada, por lo que habrá que hospitalizarla lo antes posible. A este estado
se le da el nombre de «edema de pulmón». Algunos
de los gases que causan edema de pulmón irritan también los ojos, la nariz, la
garganta y las vías respiratorias superiores, provocando tos y sensación de
ahogo. Cuando una persona empieza a toser y siente que se ahoga, hay que sacarla
de la habitación rápidamente para que respire aire fresco, si es posible. A
menudo esta simple medida evita que permanezca demasiado tiempo en contacto con
el gas y sufra una intoxicación. Algunos gases tóxicos, tales como el monóxido
de carbono, no ejercen efecto alguno en la nariz y la garganta. Los gases tóxicos
que no provocan tos ni sensación de ahogo son muy peligrosos porque los sujetos
afectados pueden ignorar que están respirando un veneno. La
ingestión de destilados de petróleo, tales como el querosén, puede provocar
edema de pulmón. Cuando una persona traga un líquido o sólido cualquiera, la
tráquea (tubo del pulmón) se cierra, evitando así que la mayor parte de la
sustancia ingerida llegue a los pulmones; sin embargo, aun así puede pasar una
pequeña cantidad de líquido. Con la mayor parte de los líquidos esto no tiene
importancia, ya que la cantidad es demasiado pequeña para dañar el pulmón,
pero en el caso de los destilados de petróleo basta una cantidad ínfima para
provocar neumonitis o edema de pulmón. Un
aspecto más importante es que cuando el sujeto está inconsciente la tráquea
no se cierra, por lo que no hay nada que evite que alimentos, bebidas o vómitos
pasen a los pulmones, provocando obstrucción respiratoria o edema pulmonar. De
ahí que sea muy peligroso tratar de administrar alimentos, bebidas o
medicamentos a las personas que estén inconscientes. EFECTOS
GENERALES Las
sustancias tóxicas pueden ejercer efectos nocivos de muchos modos: ·
Causando lesiones en
ciertos órganos como el cerebro, los nervios, el corazón, el hígado, los
pulmones, los riñones o la piel. La mayor parte de los tóxicos ejercen un
efecto mayor en uno o dos órganos que en otras partes del cuerpo. A esos órganos
más afectados se les denomina "órganos diana" u "órganos
blanco".
Impidiendo
que el cuerpo funcione normalmente (p. ej., bloqueando el aporte de energía o
de oxígeno). CUÁNDO
APARECEN EFECTOS GENERALES Los
efectos generales sólo aparecen cuando la cantidad de tóxico en el cuerpo es
mayor que la que éste puede eliminar, en cuyo caso la sustancia se acumula y
alcanza el «nivel umbral». Por
lo común, cuando el contacto con el tóxico es breve (exposición aguda) los
efectos aparecen poco después de la exposición y no duran mucho. En algunos
casos, sin embargo, los efectos de un tóxico no son visibles durante las horas
o incluso los días que siguen a la exposición aguda. En el caso de las
personas expuestas durante largo tiempo (exposición crónica), los efectos
pueden ser muy duraderos. Sucede
a veces que una persona expuesta a un tóxico no sufre aparentemente ningún
efecto nocivo. Ello puede deberse a que la exposición no ha durado lo bastante
para que la dosis absorbida llegue a ser tóxica. También puede ocurrir que la
persona haya absorbido la dosis tóxica pero se encuentre aparentemente bien por
ser demasiado pronto para que se manifiesten los efectos de la intoxicación. A
veces es difícil saber si una persona que ha estado expuesta a un tóxico va a
sufrir o no algún efecto nocivo. CONTROL
BIOLÓGICO DE CONTAMINANTES QUÍMICOS
Para
el control preventivo de trabajadores expuestos a contaminantes químicos, es
necesario determinar la magnitud y el tiempo reales de su exposición y vigilar
su estado de salud mediante técnicas capaces de revelar cualquier alteración
del mismo lo antes posible. Ello requiere la cooperación de especialistas
multidisciplinarios, mejorando, generalmente, su eficacia al aumentar la
coordinación de las distintas áreas implicadas. La
Higiene y la Medicina del Trabajo deben optimizar sus esfuerzos explotando
conjuntamente los datos disponibles y así poder relacionar niveles admisibles
de exposición y niveles admisibles de salud. CONCEPTOS
BÁSICOS
AGENTES
O CONTAMINANTES
Sustancias
extrañas al organismo capaces de producir efectos biológicos, entendiendo por
tales cualquier cambio (bioquímico, funcional o estructural) medible. EXPOSICIÓN
A UN AGENTE QUÍMICO
Medida del contacto entre el Agente químico y la superficie interna o externa del cuerpo humano (alvéolo, intestino, piel), expresado en términos de concentración en aire, agua o alimentos, y de tiempo de interacción Agente-Superficie corporal. DOSIS
Cantidad
de contaminante absorbido o retenido en un organismo durante un intervalo específico
de tiempo; generalmente se refiere al lugar en donde es activa (es decir, causa
un efecto). Como en el caso de la exposición, debe señalarse el tiempo y la frecuencia a los que se refiere. EFECTO
CRÍTICO
Primer
efecto detectable en relación a una exposición. ÓRGANO
CRÍTICO
Órgano
o sistema en el que se manifiesta el efecto crítico. A
partir de los conceptos anteriores, CEC (Commission of the European
Communities), OSHA (Occupational Safety and Health Administration) y NIOSH
(National Institute for Occupational Safety and Health) acordaron, en un
Seminario celebrado en 1980, las siguientes definiciones: CONTROL
(MONITORING)
Actividad
sistemática continua o repetitiva, relacionada con la salud y diseñada con
fines correctores (es decir, para introducir medidas correctoras, si fuere
necesario, o verificar la eficacia de las mismas). Se distinguen tres tipos de
control: CONTROL
AMBIENTAL (AMBIENT MONITORING)
Detección
y medida de agentes en el ambiente laboral para evaluar la exposición ambiental
a dicho agente, así como el riesgo para la salud que representa, comparando con
una referencia adecuada. CONTROL BIOLÓGICO (BIOLOGICAL MONITORING)Detección
y medida de contaminantes laborales, sus metabolitos y/o parámetros directa y
estrechamente correlacionados con aquellos, en tejidos, fluidos biológicos,
aire exhalado o cualquier combinación de éstos, para evaluar exposición y
riesgo para la salud, comparando con una referencia adecuada. VIGILANCIA
MÉDICA (HEALTH SURVEILLANCE)
Examen
periódico médico-fisiológico de trabajadores expuestos para proteger su salud
y prevenir enfermedades profesionales. Conviene
añadir las siguientes definiciones: INDICADORES BIOLÓGICOS DE DOSISParámetros
que señalen la concentración de contaminante, o de un metabolito del mismo, en
un fluido biológico. Los
indicadores biológicos de dosis presentan una correlación directa con la
exposición que se pretende evaluar, o bien con la cantidad total de
contaminante acumulado en el organismo (carga corporal), mientras que suelen
correlacionarse más indirectamente con las consecuencias de esa exposición
(efecto). INDICADORES
BIOLÓGICOS DE EFECTO BIOQUÍMICO
Parámetros
basados en la variación de valores bioquímicos (actividad enzimática,
producto metabólico, etc.), alterado por acción del contaminante, en un fluido
biológico. INDICADORES
BIOLÓGICOS DE EFECTO FISIOLÓGICO
Parámetros
basados en variaciones fisiológicas, generalmente de los sistemas nervioso o
respiratorio. ESPÉCIMEN
Material
biológico representativo (generalmente sangre u orina) utilizado en un control
biológico; este último, para determinar indirectamente la exposición a
agentes químicos, mide su nivel de presencia y/o de interacción en el espécimen
adecuado. Los especimenes a recolectar resultan tanto más practicables cuanto
menos invasiva es la técnica. METODOLOGÍA
Para
establecer el control biológico de un determinado contaminante en una población
dada, es necesario conocer la cadena de correlaciones: EXPOSICIÓN
- DOSIS - EFECTO
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