Seguridad en Laboratorios

 

PRODUCTOS QUÍMICOS QUE PUEDEN CAUSAR CONFUSIÓN O ALUCINACIONES

 

Medicamentos: aminofilina, amitriptilina y otros antidepresivos tricíclicos, antihistamínicos, medicamentos atropínicos, dapsona, efedrina, insulina, propranolol y otros beta-bloqueantes, seudoefedrina.

Fármacos que son objeto de abuso: anfetaminas, cannabis, cocaína.

Plaguicidas: herbicidas de clorofenoxiacetato, plaguicidas organofosforados y carbamatos.

Otros productos químicos: alcanfor, aceite alcanforado, etanol, trementina y otros aceites volátiles.

Estos signos también pueden observarse en los casos de suspensión brusca del consumo de alcohol.

El paciente puede ser incapaz de oír lo que usted le dice. Las personas intoxicadas con aspirina o quinina pueden percibir una especie de zumbido o incluso quedarse sordas.

 

BUSQUE SIGNOS DE INTOXICACIÓN

 

En esta sección se expone cómo examinar al paciente en busca de los signos usuales de intoxicación:            

  • inconsciencia,
    alteraciones de la piel: coloración (azulada, rosada, amarilla, grisácea)
    humedad (sequedad o aumento de la sudoración)
  • alteraciones de la respiración, el pulso, la temperatura, los ojos (coloración, enrojecimiento, lagrimeo, tamaño de las pupilas) o el comportamiento,
  • vómitos y/o diarrea,
  • deshidratación,
  • interrupción de la emisión de orina, o cambios en su coloración
  • convulsiones,
  • signos de lesión hepática (coloración amarilla de piel y mucosas, hemorragias)

Vigile el comportamiento del paciente

Algunas sustancias tóxicas provocan inquietud, hiperactividad o agresividad en las personas afectadas. Tales reacciones pueden observarse también cuando una persona deja bruscamente de consumir drogas (opiáceos, benzodiacepinas, barbitúricos) o alcohol, después de haberlo hecho durante mucho tiempo.

 

PRODUCTOS QUÍMICOS QUE PUEDEN PROVOCAR HIPERACTIVIDAD, INQUIETUD O IRRITABILIDAD

 

Medicamentos: aminofilina, medicamentos atropínicos, clorpromacina y otras fenotiacinas, efedrina.

Fármacos que son objeto de abuso: anfetaminas, cocaína.

Estos signos también pueden observarse en los casos de suspensión brusca del consumo de alcohol y benzodiacepinas (diazepam y similares).

Un comportamiento extravagante puede ser signo de que el paciente abusa de drogas u otras sustancias o padece una enfermedad mental.

El sujeto inconsciente

Una persona a punto de perder la consciencia puede estar sumida en una profunda modorra y no responder a las preguntas más que por un «sí» o por un «no», o limitarse a responder a órdenes como «abra los ojos» o «levante el brazo». La inconsciencia puede sobrevenir al poco tiempo.

La inconsciencia es un signo de alarma. A los pacientes inconscientes se les debe colocar en posición de recuperación a fin de que la lengua no obstruya la tráquea.

Trate de averiguar si el paciente ha perdido repentinamente la conciencia o se ha quedado dormido tras una fase de creciente amodorramiento. La mayoría de las sustancias tóxicas que se absorben por vía digestiva causan una inconsciencia progresiva.

 

PRODUCTOS QUÍMICOS QUE PUEDEN PROVOCAR INCONSCIENCIA

 

Medicamentos: diazepam y otras benzodiacepinas, barbitúricos, morfina y otros opiáceos, antihistamínicos, amitriptilina y otros antidepresivos tricíclicos, carbamacepina, ácido valproico, meprobamato, medicamentos atropínicos, clorpromacina y otras fenotiacinas, hipoglucemiantes orales similares a la clorpropamida, insulina, medicamentos que contienen hierro, cloroquina, quinidina, quinina.

Otros productos químicos: monóxido de carbono, cianuro, tetracloruro de carbono, tricloroetileno, etanol, metanol, etilenglicol, benceno, tolueno, xileno.

Otros muchos medicamentos y productos químicos si se absorben en gran cantidad.

Otras causas frecuentes de inconsciencia son los traumatismos de cráneo, los desmayos, las hemorragias profusas, los ataques cardíacos, los accidentes cerebrovasculares, la falta de aire, la epilepsia, las convulsiones y la diabetes.

El estado de inconsciencia se debe probablemente a un traumatismo de cráneo cuando el paciente presenta algunos de los siguientes signos:

      

  • pérdida de sangre por los oñidos o la nariz,
    contusiones o cortes en el cuerpo o la cabeza,
  • pupilas de diferente tamaño.

Examine al paciente

¿Presenta signos de enfermedad o debilidad? Examine la ropa del paciente para ver si está húmeda o manchada por productos químicos, orina o vómitos. Examine el vómito para ver si contiene sangre o restos de tabletas, plantas o alimentos. Huela la ropa y el aliento del paciente.

Examine la piel

La presencia de cortes, arañazos, contusiones o sangre puede indicar que el paciente ha sido víctima de un traumatismo.

Los hematomas pueden estar causados por una caída. El paciente puede haberse sentido inseguro, falto de equilibrio o muy amodorrado por la ingestión de alcohol o de drogas.

Si hay cortes en la cara palmar de la muñeca o en el cuello puede tratarse de una tentativa de suicidio, mientras que la presencia de cicatrices quizá indique que ha tratado de quitarse la vida en el pasado.

Las marcas puntiformes en la parte anterior del codo o en los tobillos y las rodillas, acompañadas de venas hinchadas, úlceras y abscesos, pueden deberse a la inyección de drogas. Es posible que el paciente sea drogadicto.

Las quemaduras y las manchas pueden estar causadas por líquidos corrosivos o irritantes. Las personas que trabajan con productos químicos pueden presentar quemaduras en las piernas, los brazos, el pecho, la espalda o los pies. En caso de ingestión de una sustancia corrosiva, el sujeto puede presentar quemaduras y manchas en el mentón y los labios, o sobre el pecho, si se ha salpicado al beber el líquido.

Las ampollas y las manchas rojizas en el borde de los dedos, los tobillos, las rodillas, los hombros u otras partes del cuerpo indican que el paciente ha permanecido inconsciente en la misma posición durante varias horas.

Las erupciones con descamación pueden deberse al trabajo con productos químicos irritantes, en particular plaguicidas, o a la manipulación de plantas irritantes. También hay erupciones causadas por parásitos o enfermedades.

El enrojecimiento y el calor de la piel pueden deberse a la acción de ciertos medicamentos. Si el paciente es de piel negra o morena, tóquele la piel y examínele las manos y el interior de los labios.

El color azul de la piel y del interior de los párpados y labios indica que la sangre no contiene bastante oxígeno. Por lo general, esto se debe a que el paciente no puede respirar normalmente, pero algunos productos químicos producen esa coloración azul incluso cuando la respiración es normal. Si el paciente es de piel negra o morena puede ser difícil advertir la coloración azul de la piel, pero en los labios, las uñas y el interior de los párpados inferiores puede advertirse el tinte azulado, al par que la piel pierde su brillo. El color azul de la piel es un signo de enfermedad grave.

El color amarillo de la piel puede estar causado por ictericia o por ciertos productos químicos que tiñen la piel. La ictericia es consecuencia de una lesión del hígado, resultante a veces de una intoxicación o una infección, o de ciertos trastornos de la sangre. El color amarillo puede observarse también en el blanco de los ojos. En los casos de intoxicación, la piel puede tardar 48 horas en ponerse amarilla.

Algunas sustancias amarillas o anaranjadas transmiten su color a la piel. El medicamento llamado rifampicina tiñe pasajeramente de color rojo anaranjado la piel (la coloración desaparece con el lavado), la orina, las heces, las lágrimas y el blanco de los ojos.

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PRODUCTOS QUÍMICOS QUE PUEDEN ALTERAR EL COLOR DE LA PIEL

 

Piel rojiza y caliente: medicamentos atropínicos, anfetaminas, bórax o ácido bórico, vasodilatadores.

Piel amarilla por ictericia: tetracloruro de carbono, medicamentos que contienen hierro, paracetamol, pentaclorofenol, tricloroetileno y algunos hongos venenosos (amanita).

Color amarillo o anaranjado: dinitrofenol, dinoseb, DNOC y rifampicina (el color se desvanece con el lavado). La ingesta abundante y continuada de alimentos ricos en carotenos (zanahoria, calabaza) también produce esta coloración, con predominio en palmas de manos y plantas de pies.

Piel azul: dapsona, naftaleno, paradiclorobenceno, fenol, clorato sódico y nitritos (como vasodilatadores, como contaminación de agua de pozo en lactantes, como aditivo de embutidos y otros productos cárneos)

Toque la piel del paciente

Las sustancias tóxicas pueden provocar sudoración. También pueden provocar sudoración las infecciones, el estado de shock, los ataques cardíacos y la hipoglucemia en los pacientes diabéticos.

Algunas sustancias pueden hacer que la piel aparezca seca y caliente. Este signo puede deberse también a que el sujeto ha estado en un sitio muy caluroso o tiene una enfermedad que provoca fiebre.

 

PRODUCTOS QUÍMICOS QUE PUEDEN ALTERAR LA HUMEDAD DE LA PIEL

 

Piel seca: medicamentos atropínicos

Piel excesivamente húmeda: cocaína, anfetaminas, aspirina, insecticidas organofosforados, insulina y otros hipoglucemiantes (clorpropamida y similares). También pueden observarse en los casos de suspensión brusca del consumo de alcohol.

Examine el interior de la boca

·   La presencia de quemaduras y manchas dentro de la boca y en la garganta indica que el paciente ha ingerido una sustancia corrosiva o coloreada.

  • La presencia de fragmentos de tabletas en la boca indica que el paciente ha ingerido esas tabletas.
  • La coloración anormal de la lengua puede deberse a la ingestión de tabletas o líquidos coloreados o de semillas.
  • La presencia de semillas o restos de hojas en la boca indica que el paciente ha ingerido una planta que puede ser venenosa.

Huela el aliento del paciente

Hay muchas sustancias que incluso cuando se ingieren en pequeña cantidad, comunican un olor especial al aliento. Se puede oler a alcohol sin estar borracho. Muchas personas toman alcohol al mismo tiempo que otras sustancias tóxicas. Si el paciente huele a alcohol, busque también indicios y signos de otros agentes tóxicos. Busque asimismo signos de traumatismo de cráneo.

 

PRODUCTOS QUÍMICOS QUE TRANSMITEN OLOR AL ALIENTO

 

Alcanfor, aceite alcanforado, tetracloruro de carbono, cianuro (olor a almendras amargas), etanol, salicilato de metilo, parafina, gasolina, tolueno, tricioroetileno, trementina y otros aceites volátiles, así como numerosos plaguicidas.

Vigile y escuche la respiración 

  • Es más o menos profuncda que los normal?
  • Es más ruidosa que lo normal?
  • Hay dificultad respiratoria?

Cuente cuántas veces respira el paciente en un minuto. Si el paciente ve lo que está usted haciendo, puede acelerar el ritmo respiratorio; por lo tanto conviene contar las respiraciones después de tomar el pulso, sin soltar la muñeca. Cuente siempre las respiraciones durante un minuto completo.

La mayor parte de los adultos respiran 12-18 veces por minuto, mientras que los niños y los lactantes lo hacen 20-30 veces por minuto. El ritmo respiratorio aumenta cuando la persona hace ejercicio o está excitada o angustiada; en cambio, disminuye cuando está dormida o en reposo.

En la mayor parte de los casos las alteraciones de la respiración son peligrosas e indican que puede estar en peligro la vida del paciente.

Una respiración lenta e irregular o rápida y superficial puede estar causada por diversos factores: intoxicaciones, paso a los pulmones del vómito o de sustancias tales como el querosén, inconsciencia, traumatismo de cráneo, accidente cerebrovascular, edema pulmonar (véase más adelante), infección pulmonar, asma o diabetes.

Una respiración ruidosa, con ruidos roncos o de gorgoteo, puede indicar que la garganta está obstruida y no deja pasar bastante aire. La obstrucción puede estar causada por alimentos o por un cuerpo extraño. También puede ocurrir que la garganta esté inflamada a consecuencia de una quemadura, con la consiguiente obstrucción respiratoria. En los sujetos inconscientes puede producirse la obstrucción por interposición de la lengua, así como por vómitos o saliva, si no se les pone en posición de recuperación.

Los gases irritantes, el humo o el polvo pueden causar tos o sibilancias. El paciente puede sufrir también picazón o dolor intenso en los ojos y la nariz. El querosén y otros líquidos similares provocan tos y ahogo cuando se tragan. Otras causas de tos y sibilancias son las infecciones de los pulmones, el asma y el hábito de fumar cigarrillos.

 

PRODUCTOS QUÍMICOS QUE PUEDEN PERTURBAR LA RESPIRACIÓN

RESPIRACIÓN SUPERFICIAL

·     Medicamentos: amitriptilina y otros antidepresivos tricíclicos, antihistamínicos, medicamentos atropínicos, barbitúricos, diazepam y otras benzodiacepinas, meprobamato, clorpromacina y otras fenotiacinas.

  • Plaguicidas: carbamatos e insecticidas organofosforados.
  • Otros productos químicos: monóxido de carbono, etanol. 

RESPIRACIÓN LENTA O IRREGULAR

·   Medicamentos: opiáceos.

  • Plaguicidas: carbamatos e insecticidas organofosforados.
     

RESPIRACIÓN RÁPIDA

·   Medicamentos: aminofilina, aspirina y otros salicilatos, cocaína, cloroquina.

  • Plaguicidas: dinoseb, DNOC, plaguicidas organoclorados, pentaclorofenol.
  • Otros productos químicos: monóxido de carbono (al principio), etanol, etilenglicol, metanol, fenoles.

Edema de pulmón

El edema de pulmón es un proceso en el que los pulmones se llenan de líquido, hasta que el paciente se ve en la imposibilidad de respirar. Se trata de un estado muy grave que puede poner en peligro la vida del paciente. El edema de pulmón presenta los siguientes signos:

  • respiración rápida (20-40 respiraciones por minuto), a menudo ruidosa;
    tos con esputo espumoso (al paciente se le viene espuma a la boca, con un ruido de gorgoteo en la garganta);
  • coloración gris o azulada de la piel;
  • pulso rápido;
  • sudor;
  • ansiedad y miedo;
  • ruidos de crepitación en los pulmones, que pueden oírse con un estetoscopio o aplicando la oreja sobre el pecho o la espalda del paciente;
  • dificultad para permanecer acostado en posición horizontal.

Algunas sustancias tóxicas pueden provocar edema de pulmón en pocos minutos, mientras que otras tardan varias horas. El paciente se va fatigando cada vez más y la respiración se hace muy lenta, hasta que cesa.

Los pulmones pueden llenarse de líquido en ciertas enfermedades como las cardiopatías, pero en esos casos el proceso es diferente.

 

PRODUCTOS QUÍMICOS QUE PUEDEN CAUSAR EDEMA DE PULMÓN

·   Medicamentos: aspirina y otros salicilatos, clorpromacina y otras fenotiacinas, opiáceos.

  • Plaguicidas: carbamatos e insecticidas organofosforados, dinoseb, DNOC, paraquat, pentaclorofenol.
  • Otros productos químicos: etilenglicol, destilados de petróleo, trementina y otros aceites volátiles, gases irritantes (cloro, amoníaco, etc.).

Tome el pulso al paciente

El corazón es una bomba que hace circular la sangre por los vasos sanguíneos. Cada vez que esa bomba se contrae los vasos reciben una onda de presión.

Esta onda producida por los latidos cardíacos es el pulso, que puede percibirse en los sitios donde hay vasos sanguíneos próximos a la superficie del cuerpo comprimiendo suavemente el vaso contra una superficie ósea.

Para tomar el pulso en la muñeca, comprima ligeramente con dos dedos de la mano derecha la muñeca del paciente del lado del pulgar. Percibirá entonces un latido regular: el pulso. Guiándose por un reloj que marque los segundos, cuente los latidos durante un minuto completo. El número de latidos por minuto es la frecuencia del pulso.

En los niños y los lactantes, trate de encontrar el pulso en la cara interna del brazo, entre el codo y la axila. Ponga el pulgar sobre la cara externa del brazo del niño y comprima ligeramente con el índice y el dedo medio el surco existente entre los músculos hasta que sienta el pulso. A veces es más fácil percibir el latido cardíaco directamente en la parte izquierda del tórax.

El pulso normal es fuerte y regular. En el adulto su frecuencia está comprendida entre 60 y 80 latidos por minuto. En los adultos jóvenes puede ser más lenta (50-60 latidos por minuto), mientras que en los lactantes es más rápida (120 latidos por minuto). La frecuencia del pulso se sitúa por debajo de lo normal durante el sueño y por encima cuando la persona está excitada o moviéndose; por consiguiente, hay que tomar el pulso cuando la persona está en reposo.

 

OBSERVE SI EL PULSO ES:

·   rápido o lento;

  • fuerte o débil, o con algunos latidos más fuertes que otros;
  • regular, con el mismo intervalo entre cada latido, o irregular, de manera que no es posible marcar el ritmo con el pie.

Si el pulso es muy irregular en la muñeca, cuente los latidos cardíacos escuchando el corazón. Para ello, aplique la oreja sobre la mamila izquierda del paciente. El número de latidos obtenido puede ser más alto en este caso, ya que escuchando el corazón pueden oírse latidos que no se perciben en la muñeca por ser demasiado débiles. Anote las observaciones

Si el pulso está alterado, es posible que el paciente corra peligro.

Las sustancias tóxicas pueden hacer que el pulso se acelere o se haga más lento. Si la intoxicación es muy grave puede resultar afectado el corazón, y el pulso se hará irregular o muy lento, pudiendo incluso cesar por completo.

 

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