Alarma por
derrame de amoníaco en edificio
Ocurrió
en la Autoridad del Agua, de 5 entre 39 y 40
El
vuelco accidental de un bidón con amoníaco durante tareas de limpieza obligó
a evacuar, ayer por la mañana, uno de los pisos del edificio que ocupa la
Autoridad del Agua bonaerense en 5 entre 39 y 40. El derrame, que no dejó
secuelas físicas en los trabajadores del organismo, fue controlado por
efectivos de la Policía Ecológica de la Provincia.
El amoníaco fue aplicado sobre los pisos de uno de los baños ubicados en el
primer piso de la Autoridad del Agua (ADA) por trabajadores de una cuadrilla de
limpieza que presuntamente confundieron el químico con lavandina común. Apenas
el líquido -alcalino y corrosivo- tomó contacto con el aire, se generó una
nube de vapores irritantes que derivó rápidamente en la evacuación de la
planta afectada y el llamado a la Policía Ecológica.
Los empleados de la ADA, ente autárquico que tiene a su cargo el manejo de los
recursos hídricos provinciales de dominio público, por medio de la aplicación
de Código de Aguas bonaerense, esperaron en la vereda durante poco menos de una
hora mientras la división "hazmat" -por la denominación inglesa
"hazardous materials"- de la dirección de Prevención Ecológica y
Sustancias Peligrosas aislaba el sector de sanitarios.
"Se trató de un derrame accidental que generó concentraciones bajas de
vapores de amoníaco" precisó Gabriel Rivera, de Prevención Ecológica:
"por lo que se evacuó el primer piso del edificio como medida preventiva;
luego, el personal especializado se encapsuló en sus uniformes herméticos,
dotados con equipos de respiración autónoma, para ir a recoger el bidón de
amoníaco y lavar la zona afectada, absorbiendo el excedente de líquido".

Rivera explicó que "las emanaciones que provoca el
amoníaco en contacto con el aire empiezan a percibirse a partir de las 25
partes por millón (ppm); cuando se acumulan 50 ppm, generan molestias
respiratorias; y una concentración de 700 ppm puede ser mortal. El valor que se
detectó en la Autoridad del Agua rondó las 100 ppm, un valor considerado
relativamente bajo".
El amoníaco es corrosivo en contacto con las mucosas. En su forma gaseosa, es
menos denso que el aire, y tiene un característico olor punzante. Se lo utiliza
en la producción de fertilizantes, ácido nítrico y explosivos; la industria
frigorífica y plástica; la fabricación de productos farmacéuticos y
pegamentos; y el refinado del petróleo.
Al combinarse con el agua de las mucosas humanas se transforma en hidróxido de
amonio, un compuesto que puede dañar el tracto respiratorio superior y
ocasionar edema de pulmón y glotis. En intoxicaciones leves o moderadas genera
rinitis, conjuntivitis, y lagrimeo. En contacto con la piel, produce quemaduras.
Si la intoxicación en grave, puede sobrevenir la muerte por asfixia.
http://www.eldia.com.ar071007