|
| |
|
Un
camión vierte unos doscientos litros de ácido clorhídrico en la
gasolinera de Puebla
|
|
La
rotura de una válvula de la cisterna provocó la fuga del líquido sin
que en ningún momento el incidente pusiera en peligro a las personas o
el medio ambiente
|
|
|
|
Puebla.-
La avería en la válvula de un camión cisterna provocó ayer la fuga
de unos doscientos litros de ácido clorhídrico del vehículo de
transporte especial, que se encontraba estacionado en la gasolinera de
Los Perales -kilómetro 84 de la N-525- en las inmediaciones de Puebla
de Sanabria. El vertido de la sustancia comenzó hacia las dos y media
de la tarde mientras el conductor del camión, que hacía la ruta desde
Pontevedra hasta Miranda de Ebro, estaba comiendo y durante
aproximadamente media hora liberó gas sin control hasta que éste
abandonó el restaurante y se percató de la avería en la cisterna.
Inmediatamente el camionero dio aviso a la Guardia Civil que se personó
en el lugar de los hechos, al igual que los bomberos de El Puente y Tábara,
dos agentes medioambientales y un técnico de la Confederación Hidrográfica
del Duero, además de responsables municipales de Puebla y Cobreros.
El camión, con una carga de 24.000 litros compartimentados en tres depósitos(uno
de los cuales de aproximadamente ocho mil litros fue el que sufrió la
avería), despedía alrededor de un litro de ácido clorhídrico por
minuto sin que en ningún momento corriera peligro la situación, aunque
la Guardia Civil acordonó la zona a fin de evitar riesgos.

En seguida una gravera descargó un camión de arena en las
inmediaciones de la cisterna para aislar el vertido y los bomberos,
equipados convenientemente con equipos de aire comprimido para
protegerse de los efectos del ácido clorhídrico, recogieron en cubas
de goma el líquido que se fugaba por la válvula y después lo
trasladaban a un recipiente con una capacidad de quinientos litros
habilitado por el Ayuntamiento de Puebla de Sanabria para evitar el
derramamiento de la sustancia. La operación se prolongó hasta que a
las siete y media de la tarde llegó otro camión cisterna procedente de
Valladolid, lugar de origen de la empresa de transportes, para trasvasar
la carga.
El incidente llamó la atención de curiosos, alertados sobre todo por
la numerosa presencia de agentes de la Guardia Civil y bomberos, que
permanecieron durante toda la tarde en la estación de servicio hasta
que se logró trasvasar el ácido clorhídrico a la gabarra y se
normalizó la situación.
En el lugar de los hechos estuvieron los alcaldes de Puebla de Sanabria
y Cobreros -lo ocurrido pertenece al término municipal de éste último
Ayuntamiento-, preocupados por la evolución del vertido. Sin embargo la
situación estuvo controlada en todo momento, a pesar de tratarse de una
sustancia peligrosa, por ser muy corrosiva y ácida, que provoca
irritación y puede dañar los ojos, por eso la Guardia Civil estableció
una zona de seguridad mientras los bomberos controlaban el vertido.
Tanto el concejal de Puebla, Andrés Cabanillas, como el alcalde de
Cobreros, Angel Amigo, descartaron que el incidente pusiera en riesgo a
la población o al medio ambiente, debido precisamente a la rápida
actuación de los medios. Amigo puntualizó que no se esperaban
incidentes graves ya que «afortunadamente la dirección del viento, que
sopla del este, favorece que la población no se vea afectada por la
posible inhalación del ácido que es sumamente tóxico». Por su parte
Cabanillas aseguró que una vez trasvasado el gas al otro camión, se
procedería a limpiar convenientemente la superficie donde inicialmente
cayó el ácido, que estaba mezclado con la arena. Se calcula que unos
ochenta litros se vertieron al suelo y alrededor de un centenar se
depositaron en el recipiente habilitado al efecto.
|
213.0.95.34/secciones/noticia.jsp
9/10/06
|
Los
bomberos que atajaron el vertido carecían de «medidas de seguridad»,
según UGT
|
|
Denuncian
que no pudieron acudir a un accidente por no contar con personal
|
El
sindicato UGT insiste la denuncia del «deterioro» del servicio que prestan los
bomberos provinciales por el «precario estado de los parques comarcales». En
concreto se refiere el sindicato al trabajo que desempeñaron el pasado viernes
los bomberos al controlar el vertido de ácido clorhídrico en la gasolinera de
Puebla. Especifica que acudieron «sólo dos bomberos, cuando en cualquier otra
parte acudirían como mínimo nueve, perfectamente equipados y con medios de
protección». En ese caso «evacuaron el líquido derramado con dos cubos de
agua y con los guantes que les prestó el camionero del vehículo que originó
el derrame».
Según UGT, los profesionales «carecían de equipos de protección individual,
por lo que realizaron el trabajo de una manera lamentable y carentes de las
medidas de seguridad necesarias, ni para ellos ni para los ciudadanos».
La operación coincidió con un incendio en el casco histórico de Puebla, «debiendo
abandonar la intervención para asistir al incendio, sin camión de extinción,
por lo que fueron asistidos por el Parque de Tábara,quedando esa comarca sin
cobertura, dado el lamentable estado del Parque de Sanabria». A todo ello se
sumó «un accidente de tráfico con heridos graves, que no contó con la
presencia de los bomberos por carecer de persona», puntualiza el sindicato UGT
en el comunicado hecho público ayer.
A juicio de la organización, «todo este cúmulo de despropósitos viene a
demostrar la precariedad del servicio de extinción de incendios y que solamente
"con paciencia y buena voluntad", como decía el presidente del
Consorcio no se resuelven
213.0.95.34/secciones/noticia.jsp
la opinion
|