huelva.
El delegado de Prevención de Riesgos Laborales por el Sindicato Médico
en el Comité de Seguridad y Salud del Hospital Infanta Elena, Rafael
Luque, ha comunicado en reiteradas ocasiones ante la Inspección de
Trabajo y Seguridad Social de Huelva y ante el propio centro sanitario la
existencia de una "una emanación tóxica" en el Laboratorio de
Análisis Clínicos del Infanta Elena que está provocando la aparición
de ciertas patologías en algunos de los trabajadores de este área.
"Irritación de
mucosas, ojos, garganta, lengua, dolores de cabeza, somnolencia, llegando
a producir palpitaciones, sensación de asfixia, temblores, estados de
excitación, ansiedad, síntomas que continúan durante varias horas en
sus domicilios, una vez terminada la jornada laboral". Así lo detalló
en uno de los textos que remitió a la jefa provincial de la Inspección
de Trabajo y Seguridad Social de Huelva el pasado 16 de marzo. Según
explica Rafael Luque, tres trabajadoras del laboratorio (una enfermera y
dos técnicos) se dieron de baja a causa de estas emanaciones, e incluso
"en una ocasión nueve personas tuvieron que ser asistidas en el
servicio de Urgencias con signos y síntomas de intoxicación. Lo que
exige el delegado sindical es que se hagan los análisis oportunos ya que
hasta el momento "no tenemos la certeza de la naturaleza de esta
sustancia única, o mezcla de gases o vapores".
Precisamente, tras una
inspección realizada al Hospital Infanta Elena el pasado mes de
septiembre se estableció como uno de los requerimientos la
"realización de forma inmediata y a la mayor brevedad posible de un
informe técnico que certifique la procedencia y características de los
olores detectados en el servicio de Análisis Clínicos, de forma que
puedan eliminarse de forma rápida y descartando posibles efectos adversos
en la salud de los trabajadores afectados". Al tiempo que se requería
un chequeo a los trabajadores del laboratorio para establecer, en caso de
que la hubiera, una relación entre posibles patologías y los olores y
emanaciones. Rafael Luque lamenta que hasta el momento no se hayan llevado
a cabo estas medidas, y que sólo se hayan puesto "parches" al
problema, cambiando de laboratorio a las tres afectadas al considerarlas
"personal sensible". De esta forma, incluso a llegado a
solicitar al Comité de Seguridad y Salud, la paralización de la
actividad en el laboratorio de Servicios Médicos.
Por su parte, el hospital
Infanta Elena ha confirmado que se produjeran ciertas molestias en un
trabajador, pero "sin trascendencia médica". Un primer análisis
detectó ciertos niveles de formol (un elemento utilizado habitualmente en
los laboratorios) por lo que se establecieron una serie de medidas
correctoras que fueron llevadas a cabo, de forma que en "un segundo
análisis ya no se detectó el formol", han precisado las fuentes
consultadas. No obstante, han asegurado que la próxima semana se realizará
un nuevo análisis definitivo; y que "en cualquier caso no se trata
de ninguna incidencia grave, ya que de ser así ya se hubieran tomado
medidaas drásticas".