La Plata - Susto en
La Granja por un derrame de hidrocarburos
Zócalos ennegrecidos, jardines "quemados", un aroma penetrante que lo
envolvió todo y provocó no pocos dolores de cabeza. Un importante derrame de
hidrocarburos -cuya procedencia se investiga- dejó ayer sus huellas en la calle
139 entre 520 y 523, obligando a actuar a la Policía Ecológica y dejando a los
vecinos de ese sector de La Granja con mucha preocupación, y pocas certezas.
"Desde hace bastante tiempo, cada vez que llueve aparece un olor muy
parecido al de la nafta" explicaron los vecinos: "pero esta vez fue
diferente, porque cuando bajó el agua quedaron marcas negras por todas partes.
En las paredes, en el pasto e incluso en el asfalto de la calle".
"La verdad, no sabemos cómo vamos a hacer para limpiar las manchas"
señaló Gabriel Salazar; "los que tienen piletas, por ejemplo, no saben qué
hacer para solucionar este tema. En algunas casas, el derrame entró por las
rejillas. Y el pasto también quedo empetrolado. No sólo sobre la 139, sino en
las transversales".
La zona de La Granja afectada por el derrame no cuenta con red cloacal, y sus
desagües pluviales corren a cielo abierto. Fue en las zanjas que cruzan las
veredas de tipo "jardín", precisamente, donde los vecinos advirtieron
ayer la presencia de una pátina oscura y oleosa. En las primeras horas de la mañana,
con la salida del sol, el olor "a nafta" se hizo aún más penetrante,
e hizo que muchos se sintieran "descompuestos y con dolores de
cabeza".

"DERRAME IMPORTANTE"
Apenas pasado el mediodía, patrullas de la Policía Ecológica y de Control
Urbano municipal llegaron al lugar. Patricio Fidel Liaño, titular de la Dirección
de Prevención Ecológica y Sustancias Peligrosas de la cartera de Seguridad
bonaerense, calificó al derrame como "importante, con muchos litros de
hidrocarburo en las zanjas a lo largo de más de 300 metros y un verdadero
enchastre en las casas y el césped".
El experto adelantó que "si bien no se puede precisar aún la fuente de la
contaminación, habrá una investigación a partir de las muestras tomadas en el
lugar y las declaraciones testimoniales de los vecinos". Estos apuntaron
sus cañones a "varios talleres mecánicos" y una estación de
servicio de la zona, cuyos operarios aprovecharían el movimiento de agua que se
produce en las zanjas durante las tormentas para deshacerse de efluentes sin
tratar.
http://www.eldia.com.ar091007