pamplona.
Cuatro bomberos y cuatro agentes de la Guardia Civil fueron ingresados
ayer tarde en el Hospital Reina Sofía de Tudela al tener constancia de
que habían entrado en contacto con una sustancial altamente tóxica. Las
ocho personas habían acudido a atender el accidente de un turismo del que
se supo, posteriormente, que llevaba en su interior sacos que contenían
fosfuro de aluminio. Cuando se conoció la composición de este material,
SOS Navarra activó el Protocolo de Intervención por Mercancías
Peligrosas, procediendo otro equipo de Pamplona a la retirada de los
restos. Fuentes del Gobierno de Navarra informaron ayer noche de que el
estado de los afectados era "asintomático" y si no surgen
complicaciones serán dados hoy de alta de la unidad de observación en la
que pasaron la noche.
El
incidentes se desencadenó a las 13.30 horas cuando un turismo conducido
por un vecino de Tarazona se salió de la vía cerca del peaje de la
AP-68, en las proximidades del hospital de Tudela. Al parecer, el coche
pudo registrar en su interior un incendio o una pequeña explosión, que
estaría relacionada con la composición química de la mercancía.
Siempre según la versión facilitada por fuentes del Gobierno foral, este
percance habría provocado que el conductor sacara el coche a un lado de
la calzada.
Hasta
el lugar de los hechos acudió una dotación de Bomberos para sofocar el
fuego y una dotación de la Guardia Civil para levantar el atestado. En
principio, el propietario del vehículo informó de que en el interior
transportaba fosfato de aluminio. Sin embargo, durante las labores de
extinción, los bomberos se percataron de que la carga era fosfuro de
aluminio, una sustancia muy tóxica, por lo que dieron aviso a SOS
Navarra.
PROTOCOLO
DE INTERVENCIÓN
En ese momento se puso en marcha el Protocolo de Intervención por Mercancías
Peligrosas, desplazándose desde Pamplona un grupo especial formado por
dos patrullas de Bomberos y una empresa privada de la capital
acreditada en la recogida de este material, ya que parte del mismo había
quedado esparcido por las proximidades del lugar del accidente.
Los
cuatro bomberos y los guardias civiles fueron atendidos en el Hospital
Reina Sofía de Tudela. Desde allí se telefoneó al Instituto Nacional de
Toxicología. El consejo transmitido fue que se sometiera a observación
durante 24 horas a todas las personas que en un primer instante había
tenido contacto con el material, incluido el conductor. Sin embargo, ayer
noche había dificultades para localizar a éste en su domicilio, lugar al
que se dirigió después del incidente.
A
primera hora de la noche, las fuentes del Gobierno de Navarra informaban
de que las ocho personas atendidas no manifestaban ningún síntoma
alarmante. Seis quedaron ingresadas en Tudela y a otras dos se decidió
trasladarlas al Hospital de Navarra en Pamplona para dejar libres algunas
de las camas de la unidad de observación del centro sanitario ribero. >diario de noticias