El Senado dio
media sanción anoche al proyecto enviado por el Poder
Ejecutivo para el saneamiento de la cuenca bonaerense
Matanza-Riachuelo, mediante la creación de un ente que tendrá
poder sobre el curso de agua
(NA) -- El
Senado sancionó anoche el proyecto de creación de un ente que
coordinar los esfuerzos de varias jurisdicciones para intentar
sanear el Riachuelo, iniciativa surgida luego de que la Corte
Suprema de Justicia intimara al Gobierno Nacional, a la provincia de
Buenos Aires y a la Ciudad de Buenos Aires a encontrar una solución
a ese grave problema ambiental.
El proyecto fue aprobado por 47 votos a favor y dos en contra (los
puntanos Adolfo Rodríguez Sa y Liliana Negre de Alonso) y girado a
la Cámara de Diputados.
La fundamentación de la iniciativa estuvo a cargo de la senadora
Cristina Fernández de Kirchner, presidenta de la Comisión de
Asuntos Constitucionales.
La Autoridad de Cuenca Matanza-Riachuelo ser el organismo que llevará
adelante la limpieza del contaminado río que atraviesa el sur del
Conurbano y bordea la Capital Federal.
Este ente actuará en el rea comprendida por la Capital Federal y
los partidos bonaerenses de Lanús, Avellaneda, Lomas de Zamora,
Esteban Echeverría, La Matanza, Ezeiza, Cañuelas, Almirante Brown,
Morón, Merlo, Marcos Paz, Presidente Perón, San Vicente y General
Las Heras.
Todas estas jurisdicciones, a trav‚s de sus respectivas
legislaturas, tendrán la opción de adherir o no a este acuerdo,
aunque durante el debate en comisión Cristina Kirchner expresó su
confianza en que todos esos distritos se sumar n a este plan.
El cuerpo ser presidido por la secretaria de Medio Ambiente, Romina
Picolotti, y estar integrada por ocho miembros: tres del Poder
Ejecutivo, dos de la Capital Federal y otros dos de la provincia de
Buenos Aires.
La Autoridad podrá "regular, controlar y fomentar" las
actividades industriales, la prestación de servicios públicos y
cualquier otra actividad con incidencia ambiental en el Riachuelo.
Con ese objetivo podrá "disponer medidas preventivas ante
situaciones de peligro para el ambiente o la integridad física de
los habitantes del río".
El radicalismo expresó una disidencia parcial, al considerar que el
texto debía incluir algún tipo de cl usula para que todos los
municipios comprendidos se vean obligados a adherir, pero el
oficialismo lo consideró innecesario.
La preocupación de los senadores de la UCR tenía que ver con la
posibilidad de que las empresas que operan en esa cuenca puedan
aprovechar cualquier brecha legal para impugnar decisiones que
afecten sus intereses.