Denuncian
a Shell por el desastre ecológico en Magdalena
A
siete años del choque de un barco de la petrolera contra otra embarcación
frente a la costa de esa ciudad bonaerense, que provocó un derrame de cinco mil
metros cúbicos de petróleo y graves daños al ecosistema, los damnificados
buscan justicia. “El accidente pudo haberse evitado”, admitió el capitán
del buque.
A
siete años del choque de un barco de la empresa Shell contra otra embarcación
frente a las costas de Magdalena, lo que generó el derrame de 5.100 metros cúbicos
de petróleo, los principales involucrados en el hecho coinciden en culpar a la
compañía por falta de previsión para evitar el accidente y por no haberse
hecho cargo de sus consecuencias.
El 15 de enero de 1999, a las dos y media de la tarde, chocaron a la altura del
kilómetro 93 del canal intermedio del Río de la Plata el barco de bandera
liberiana "Sea Paraná" y el "Estrella Pampeana", un buque
de Shell que transportaba 37 mil metros cúbicos de petróleo.
El caso se reavivó en las últimas horas por el testimonio de Jesús Aguirre,
el capitán del barco de Shell, quien le contó a Télam que "cuando ocurre
la colisión, en forma inmediata no pudimos comunicarnos con la empresa por los
medios habituales. Incluso teníamos una línea de emergencia en la cual no
respondía nadie".
"Cuando logramos hablar, no recibimos las instrucciones que necesitábamos.
La empresa se comunicó con su centro de siniestros, en Londres, pero tampoco
tuvimos respuestas acerca de cómo proceder", sostuvo Aguirre.
El capitán del buque accidentado contó que "después se comunicó conmigo
una persona de Shell que era secretaria, del área administrativa, y que no
estaba entrenada en situaciones de crisis".
"En ese momento opté por hacerme cargo de la situación, que consistió en
mover la carga dentro del buque para minimizar el daño ecológico, ya que tenía
a bordo 37 mil metros cúbicos y se derramaron 5 mil metros, además de evitar
un incendio", graficó el capitán del "Estrella Pampeana".
Además, Aguirre consideró que "el accidente podría haberse
evitado", al explicar que "la estiva, es decir la distribución de la
carga a bordo, era insegura, y había una irresponsable distribución de los
tanques".
El capitán también denunció una falta de previsión de la empresa al afirmar
que "no se habían hecho simulacros ante eventuales derrames con los
equipos que operaban en la zona".
El abogado de Aguirre, Eduardo Valdez, le comentó a Télam que "hemos
llevado el caso ante el Tribunal Marítimo de Navegación y llama la atención
que nunca nos han citado. Nuestro objetivo es que conozcan su testimonio".
Se trata de un recurso administrativo que corre en paralelo con las diversas
causas judiciales que se plantearon contra Shell a raíz de este episodio.
El abogado del capitán del barco siniestrado explicó que "considerando
que mi defendido tuvo una enfermedad importante, es nuestro interés que brinde
su testimonio a la mayor brevedad".
El derrame generó múltiples consecuencias en Magdalena: muchos vecinos
denunciaron a la empresa por los daños en su salud e incluso hay algunos casos
de personas que habrían fallecido a raíz de la contaminación.
Mirta Oliver, patrocinante de 522 vecinos de Magdalena afectados por el derrame,
le dijo a Télam que "hubo un juicio que hizo la municipalidad y también
reclamaron los vecinos. Estuvo paralizado en La Plata muchos años mientras se
discutía una cuestión de competencia. No sólo se pide indemnización de
dinero sino que Shell arregle el impacto en el medio ambiente".
La demanda de los vecinos llegó a la Corte Suprema, que determinó que tenía
que intervenir el Juzgado Federal en lo Civil y Comercial número 3 de Capital
Federal, que ya dispuso pericias para establecer si el agua de la zona está
contaminada a raíz del derrame.
También se ordenaron pericias sobre algunas personas fallecidas, para
determinar si murieron por contaminación por hidrocarburo.
La doctora Oliver remarcó que "Shell usó a 20 menores de la zona para la
limpieza de la costa luego de ocurrido el accidente. Puedo mencionar el caso de
Anabel Torres, una chica que tenía 32 años y rescato aves con sus manos sin
ningún elemento de protección. Falleció y dejó a un hijo".
Fernando Carballo, intendente de Magdalena, pidió que "la justicia se
ponga los pantalones largos. Hace siete años que la causa está sin resolverse.
Ahora está en la Corte Suprema y esperemos que finalmente haya una resolución
favorable".
El jefe comunal explicó que "los daños son muchísimos. Mucha gente no
quiere venir a Magdalena porque se dice que el agua está contaminada y las
costas también".
Carballo apuntó contra la empresa Shell al asegurar que "son responsables
como el primer día por todas las consecuencias de la contaminación. Como
intendente me pregunto qué hubiera pasado si el derrame hubiera ocurrido frente
a Capital Federal".
Por su parte Oscar Sibetti, quien era intendente de Magdalena cuando ocurrió el
derrame, le relató a Télam que "aquí hubo una mano negra. Sacaron todas
las actuaciones judiciales de La Plata y las llevaron a Capital Federal"
Sibetti indicó que "cuando ellos tratan de levantar el petróleo
derramado, un día aparece un funcionario de Shell pidiéndome que firmara un
documento donde decía que la playa ya estaba totalmente limpia, a lo que me
negué terminantemente
www.telam.com.ar
14/10/06
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