Los desechos
tóxicos fueron vertidos en el río Wuding por una central química de la
provincia de Shaanxi. Sin embargo, especialistas en medio ambiente
aseguran que la contaminación "no ha llegado a niveles
inseguros
Un
vertido tóxico de 2.000 toneladas de productos alcalinos fue arrojado al río
Wuding por una central química de la provincia noroccidental de Shaanxi,
confirmaron hoy fuentes oficiales al diario "China Daily".
El accidente ocurrió el pasado 4 de febrero en el condado de Mizhi, pero los
responsables de la compañía trataron de ocultarlo a las autoridades
medioambientales locales y fueron los ciudadanos quienes informaron del suceso.
El grado de contaminación "no ha llegado a niveles inseguros" pues la
cantidad vertida fue pequeña respecto al caudal de la corriente, declaró el
director del buró medioambiental provincial, Hao Yanwei.
Añadió que la central, que fue clausurada tras el incidente, había sido
amonestada en dos ocasiones por suponer una amenaza ecológica.
Sin embargo, explicó, la normativa vigente establece que "como
departamento provincial, sólo podemos ponerle una multa de 25.000 dólares, lo
que para una compañía con una inversión de 160 millones de dólares no es
mucho".
El máximo responsable medioambiental del país, Zhou Shengxian, advirtió
recientemente de que más de un centenar de plantas químicas en las costas y ríos
chinos suponen un "riesgo evidente" para la seguridad ecológica y
avisó de consecuencias "inimaginables" si no se adoptan medidas
inmediatas
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