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Tragedia en España: explosión de un camión estanque en un camping

 

El  autor analiza los destrozos en el camping y  explica los problemas inherentes al transporte de propileno, producto causante de la explosión, mencionando las teorías  respecto de las posibles causas del desastre y examinando la probabilidad de que ocurra un accidente similar en Gran Bretaña, con base en otros de menor expresión ya ocurridos. Al final el autor trata sobre las dificultades encontradas durante la identificación  de los cadáveres en acontecimientos de esta especie y estima  aconsejable el uso de etiquetas para evitar confusiones posteriores.

 

Histórico

Cuadro de texto:   
Dos ruedas del camión estanque encontradas a 200 mts.

Una centenar de personas resultaron muertas y cerca de 180 sufrieron severas quemaduras, las cuales en muchos casos resultaron fatales. Estos hechos ocurrieron cuando un camión estanque cargado con gas licuado de petróleo (GLP) exploto en las proximidades de un terreno de camping en San Carlos de la Rapita, España.

Llegue al lugar 44 horas después de la catástrofe, para ver que experiencias podrían sacarse de esta explosión ya que estas serían relevantes y muy útiles para ser prevenidas en el Reino Unido.

Esta fue una de las más terribles tragedias de las cuales alguien haya tenido la posibilidad de ser testigo. Familias enteras murieron de la forma más terrible en pocos segundos; filas y filas de carpas y  casas rodantes del campamento fueron completamente destruidas (quemadas).

Prácticamente se podía observar lo que cada familia estaba haciendo segundos antes de la explosión. En uno de los casos, una cocina del campamento estaba aún intacta, con comida en la olla y sobre la cocina.

Al momento de la explosión, habían cerca de 500 personas en el terreno del campamento, el que comprendía la playa y el área de carpas. Algunas carpas estaban solamente a 20 metros del agua y por el otro lado del campo, a solo 10 metros de la carretera principal.


No es poco frecuente en el Reino Unido, encontrar áreas de campamento a lo largo de carreteras de gran circulación, con vehículos pesados pasando a pocos metros de las carpas y casas rodantes.

El campo de “Los Alfaques” estaba muy congestionado tanto por carpas como por casas rodantes, y parecía estar con exceso de personas en comparación a los padrones del Reino Unido.

El desplazamiento del aire de la explosión parece que fue para lo alto y en a dirección del viento.

Un estudio profundado de los daños causados por la explosión, revelo una característica muy interesante: Cerca de 75 mts. del centro de la explosión y en una cierta dirección existía una construcción sin las características de ser sólida, y que era usada como discoteca, resulto completamente destruida matando a cuatro personas.

En la dirección opuesta una motocicleta, aunque completamente quemada, se encontraba apoyada en una banqueta, solamente a 20 mts. del centro de la explosión.

El propileno, producto involucrado en el desastre de “Los Alfaques”, forma parte de una categoría de gases industriales que son convenientemente transportados en forma líquida; en esta forma un gran volumen puede ser almacenado, por compresión, refrigeración o combinando ambos en un espacio relativamente pequeño. El propano, el butano o una de las mezclas de los dos, es un ejemplo familiar.

Cuando un estanque bajo presión conteniendo uno de estos gases licuados se rompe, el liquido sale para el exterior, este se vaporiza y siendo más pesado que el aire, forma un colchón sobre el suelo.

Vaporizándose, el GLP aumenta su volumen en cerca de 250 veces, y cuando se mezcla con cerca de 3 a 4 por ciento de aire, cría el efecto de una bola de fuego ante la presencia de una fuente de ignición.

La vaporización de un líquido de­pende mucho de la temperatura del ambiente cuando es expuesto al aire. Por ejemplo, si butano líquido escapa de un recipiente a 0o C, la vaporización será muy pequeña; pero si la temperatura del ambiente es elevada, la vaporización ocurre muy rápidamente (como ocurrió en España, donde la temperatura al momento del accidente era de 28o C).

El punto de ebullición de otros gases licuados de petróleo varia ligeramente, resultando generalmente en una vaporización más rápida.

Testimonios

Debe ser bien comprendido en primer lugar que la mayoría de las personas que se encontraban en la vecindad inmediata de la explosión resultaron muertas. El testimonio más confiable  pareció ser el de un joven que trabajaba en una tienda del campo.

A las 14:29 hrs. del Martes 11 de Julio de 1978, él estaba atendiendo a un cliente en la tienda cuando escucho una pequeña explosión y pensó que esta era en el terreno del "camping". Dándose cuenta de que algo anormal estaba ocurriendo, para investigar, salió caminando hasta su automóvil el que se encontraba en un estacionamiento próximo, cuando se preparaba para cruzar el área del camping, ocurrió una segunda explosión, más violenta que la primera.

Observando la enorme bola de fuego y experimentando los efectos del calor, se lanzo al mar.

El tiempo recorrido entre las dos explosiones es estimado en cerca de 2 minutos. Muchos testigos hablaban de dos explosiones, pero dijeron que ocurrieron en un  intervalo de menor tiempo.

Un estudio de la extensión de la propagación de la nube de gas, demostró que ciertamente no seria posible que las dos explosiones hayan ocurrido simultáneamente.

Dos teorías surgen para explicar como un camión estanque transportando 22.000 litros de propileno líquido provoco el serio derrame que causo tal explosión.

Una teoría es que el conductor perdió el control de su vehículo, el que atravesó la pista y se volcó sobre un talud, demoliendo una pequeña defensa y rompiendo la pared de acero de 10 mm del estanque, permitiendo que una gran cantidad de propileno líquido se escurriera. Debido a lo caliente del día (la temperatura estaba sobre los 28o C) el líquido se vaporizo rápidamente y formo una nube de gas. El gas fue inflamado por una llama abierta (una cocinilla de uno de los  campistas) y una violenta explosión ocurrió.

Derrame de propileno

Una segunda teoría es que la explosión ocurrió en la carretera. Se sospecha que el estanque, por alguna razón, permitió que un gran derrame de propileno líquido ocurriese. La nube de gas se formo e inflamo provocando una explosión que lanzo el camión a una distancia de 100 mts. en una dirección y su estanque fue encontrado en innumerables pedazos separados, a cerca de 75 mts. en dirección opuesta. Las ruedas del estanque fueron encontradas en un radio de 200 mts. del lugar de la explosión.

En  ausencia de cualquier otra evidencia, por ahora, yo sustento esta ultima teoría, toda vez que no se com­pruebe que el camión estanque haya dejado la carretera antes de que la segunda explosión haya ocurrido. De hecho, debi­do a la naturaleza de la formación de la nube de gas, parece probable de que el vehículo se haya detenido, talvez para investigar o escape.

El viento en ese momento soplaba desde el mar, en consecuencia la nube de gas se expandió por una distancia de 300 mts., en dirección del viento. El tiempo transcurrido de aproximadamente dos minutos parece ser razonable para que la nube de gas cubriese 0,65 km2 antes de inflamarse.

Una explosión similar podría ocurrir en el Reino Unido? Sin lugar a dudas, la respuesta debe ser si.

Los estanques de transporte en el Rei­no Unido son fabricados de forma si­milar. (Una pared de acero de 10 mm con soldaduras en las uniones y transportan hasta 20 toneladas de producto.)

Los estanques dejan regularmente por día muchos depósitos, y se desplazan a lo largo de todo tipo de caminos y centros urbanos sin ninguna norma o restricción especial.

Los reglamentos que rigen al transporte de substancias extremadamente inflamables en España son un acuerdo firmado en 1957 - "Acuerdo Europeo Relativo al Transporte Internacional de Substancias Peligrosas por Rutas" (Accord Européen Relatif au Transport International des Marchandises Dangereuses par Route) - comúnmente conocido en Europa como reglas ADR - en vigor hasta 1980.

Los reglamentos cubren las señales de identificación del producto que transportan, el embalaje y el transporte de substancias peligrosas transportadas libremente a través de Europa.

Si bien que los camiones estanques británicos sean construidos de acuerdo con las normas británicas BS1500 el BS1515, los reglamentos que rigen la carga, el transporte y la descarga de GLP, actualmente tienen la forma de un acuerdo voluntario entre las compañías involucradas. El acuerdo que hace parte del "Manual de Transporte y del conductor" -Transport and Driver's Manual - no impone ninguna restricción en lo que dice respecto a la clase de carretera que debe ser utilizada.

Incluso antes del desastre español, en el Reino Unido, las Reglas Pro­fesionales que rigen el transporte de substancias peligrosas por carreteras, ya estaban siendo revisadas y se espera que sean transformadas en ley, en un futuro próximo, conformando parte del cuadro de la legislación que trata de salud y de seguridad.

En tanto, como resultado del desastre de España se espera que las cláusulas de las reglas profesionales sean cuidadosamente revisadas.

En España, el camión estanque se dirigía para Valencia a través de la ruta N340 evitando así la autopista y el peaje. Es recomendado a los camiones estanque el uso de la autopista, pero no es obligatorio.

Como resultado del desastre español, fue anunciado en España que todos los vehículos transportando substancias  peligrosas deben utilizar carreteras que evitan áreas densamente pobladas durante el verano y los períodos de vacaciones.

Es importante considerar si tal restricción será racional en el Reino Unido, a pesar de ser inevitable que camiones es­tanque transportando substancias peligrosas tengan que utilizar, de vez en cuando, carreteras que pasen por áreas densamente pobladas para cargar y descargar sus productos en direcciones específicas.

Luego después del examinar el estanque destruido y otros estanques de construcción similar, parece evidente, para mi, que estos vehículos con estanques de pared de acero de 10 mm con soldadura en sus uniones deberían ser mejor protegidos contra choques.

Yo no puedo abstener­me de pensar, si un estanque de construcción similar se viese involucrado en una colisión múltiple de vehículos en una autopista, una ruptura del estanque no pueda ocurrir con consecuencias similares.

En adición a esto, el entubado bajo el estanque del camión español me parecía también muy vulnerable a daños mecánicos . Si durante un accidente este entubado sufriera daños, el líquido podrá fluir a través de un tubo de 100 mm de diámetro provocando un rápido y gran escape del contenido.

El transporte de substancias peligrosas en nuestras carreteras es un asunto muy complejo, y estoy  conciente de que el problema ha sido estudiado seriamente durante muchos años, pero la protección contra choques externos de los camiones estanque transportando GLP permanece en mi mente, esto es un asunto para ser estudiado rápidamente.

Se estima que cerca de 300 camiones estanque transportando gas bajo presión transitan regularmente en las rutas de Gran Bretaña, pero informaciones de una de las grandes compañías sugieren que este número puede ser una subestimación de la real posición.

Transporte de GLP

Los camiones estanque transportan sobre todo gases derivados del petróleo extremadamente inflamables, p. ej. propano, butano (o una mezcla de los dos), cloro y propileno, a pesar de que la mayor parte del GLP en el sur de Inglaterra es transportado a través de navíos, gaseoductos subterráneos o por ferrocarril.

Los vasos de presión de los estanques  son considerados como sólidos y resistentes, y por eso los representantes de la industria británica han expresado su sorpresa cuando se sugiere que cualquier de sus estanques especialmente construidos pueden romperse completamente sin necesidad de que sean sometidos a un impacto violento.

Para reforzar sus optimismos, hubo un incidente en la vía férrea  que va para Ferry Hill, Condado de Durham, hace cerca de 18 meses, cuando un carro estanque ferroviario de construcción similar, transportando 30.000 litros de GLP, se descarrilo y se arrastro por una distancia de 800 mts, lateralmente, chocando contra una barrera de hierro, sufriendo solamente daños superficiales.

En contrapartida, en otro incidente ocurrido en 1974, en Aberdeen, cuando un camión estanque  trans­portando 16.000 litros de butano se vio envuelto en un accidente carretero provocado por hielo en la pista, y el estanque principal se rompió con el impacto y el gas butano liquido  se desparramo.

Felizmente en esa ocasión la temperatura estaba a 0o C (exactamente en el punto de ebullición del butano) y por consiguiente una vaporización muy pequeña tuvo lugar, sin embargo, esa limitada cantidad de vapor presente, fue incendiada por un vehículo que estaba involucrado en el accidente.

Vaporización 

Se vamos a comparar ese incidente con el de España, es evidente que si la temperatura estuviese un poco más elevada, la vaporización iba a producirse más rápidamente, la nube de gas habría sido bien mayor, y cuando la ignición hubiese ocurrido, las consecuencias podrían haber sido bastante más serias.

El hecho de que el estanque no posea protección externa contra impactos es significante: contribuyo para causar la ruptura del mismo.

Si bien que durante el último año, los estanques británicos transportando GLP recorrieron 50 millones de kilómetros por las carreteras británicas sin provocar ninguna muerte, nuestro desempeño no fue completamente perfecto.

 

Algunos incidentes ocurrieron donde el GLP escapo de estanques de camiones y formo nubes de gas de tamaño limitado, pero felizmente, en razón de circunstancias varias (incluyendo la gran rapidez de atención de los servicios de emergencia) las consecuencias no fueron tan desastrosas como las ocurridas en  España.

Identificación de cadáveres

 

En el transcurso de a mi investigación, un punto importante se destaco en lo que concierne a organización. Duran­te la tarde del Martes 13 de junio, visite la morgue de Tortosa, la que se encuentra ubicada cerca de 25 kms de San Carlos de la Rapita, y pude observar los problemas en la identificación de 100 cuerpos seriamente quemados.

 

Muchas de las víctimas eran alemanas. A fin de proceder a la identificación de las familias victimadas por la catástrofe, la policía alemana utilizó los registros de los números de motores y chasis de los vehículos involucrados en el incendio.

Como todas las víctimas fallecidas por quemaduras fueron removidas sin cualquier forma de identificación (rotulaciones) para una área distante del campo y coloca­das sobre un camino, listas para ser trasladadas hacia la morgue, era imposible saber de que parte del terreno del camping ellas provenían.

Si los cuerpos hubieran sido identificados de alguna forma antes de ser removidos, ellos podrían haber sido posteriormente identificados por el numero de registro des sus vehículos, y los familiares podrían haber sido informados casi de inmediato.

Lamentablemente algunos familiares tuvieron que esperar hasta dos semanas para verificar si las personas que se suponía, estaban en San Carlos de la Rapita, regresaran a casa.

En estas situaciones donde los cuerpos están quemados imposibilitando la identificación y desparramados por una vasta área, es imperativo que un sistema de etiquetado sea utilizado como forma de identificarlos como mínimo en los lugares donde los cuerpos hayan sido descubiertos. Un simple numero sobre cada cadá­ver con una indicación del lugar sería suficiente.

 

Fuente: (Articulo publicado en la revista Fire, edición de no  62 - 1978).

El autor, Harold Stinton, es oficial superior del Cuerpo de Bomberos de Hampshire, Inglaterra, en cuya área se encuentra la gran refinería de Fawley, visito el  área del camping de San Carlos de la Rapita después de la explosión, en julio de 1978.

 

Obs: Víctimas

Datos concretos sobre el número de víctimas

·     muertes: 216

·     heridos: 200


 

 

 

 

Traductor – Francisco Díaz-Valdés Grez

e-mail: alvim@entelchile.net  


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